No voy a contar ningún secreto, pero todos sabemos que la Navidad es el momento de hacer compras, gastar en regalos más de la cuenta, dejarse llevar por las ofertas que circulan por internet y llenar los centros comerciales en busca del regalo perfecto, que cumpla la «regla de las tres B»: Bueno, Bonito y Barato. Pero todos sabemos que un producto de calidad, atractivo y de bajo coste no existe.
Por este motivo, la Oficina Española de Patentes y Marcas y el Ministerio de Industria y Turismo han impulsado una iniciativa contra las falsificaciones que se estrenó el pasado 21 de noviembre, durante el período de Black Friday, y finalizó el 19 de diciembre. El objetivo de la campaña era que el consumidor tomara conciencia del riesgo que supone comprar productos falsificados. Con el lema «Bueno, bonito y… auténtico», quiere promover el consumo responsable y sostenible, destacando el impacto negativo de las falsificaciones, que no sólo afectan económicamente a las empresas, sino que también afectan a la seguridad y la salud pública de los consumidores y al medio ambiente, ya que operan fuera de las regulaciones de calidad, seguridad y ambiental. Invitando a reflexionar sobre las consecuencias reales de cada decisión de compra.
La venta de productos falsificados, sobre todo de marcas de lujo, está aumentando cada vez más y pone en peligro el crecimiento y la capacidad de innovar de las empresas. En 2024 se requisaron 6,19 millones de artículos falsificados, casi el doble que en 2023, con un coste estimado de 251,5 millones de euros. Las grandes firmas son conscientes del aumento de la venta de productos falsificados y muchas de ellas han ideado diferentes trucos para reconocer si un producto es auténtico o no: analizar la asimetría de un logo, la alteración de letras en la marca, tornillos, cierres, tipos de tallas de determinadas prendas de ropa, colores o aplicar una luz especial sobre un logo para distinguir si una pieza es auténtica o no.
Aunque el deseo de encontrar el regalo perfecto a buen precio es habitual, es importante recordar que las gangas milagrosas a menudo tienen trampa. Hay que ser conscientes de que se esconden consecuencias negativas que van mucho más allá de la compra en sí. Por eso, antes de comprar, es necesario prestar atención a los detalles, informarse y actuar con sentido común.
Apostar por productos auténticos es apostar por la calidad, la seguridad y un modelo de consumo más responsable.
¡Felices fiestas!
Penedès Econòmic – Diciembre 2025
