En base a la información de 2024 y a las tendencias de 2025, las comunidades autónomas con más patentes europeas registradas en España son Catalunya, Madrid y País Vasco, en este orden. Los datos son publicados por la Oficina Europea de Patentes y muestran que Catalunya encabeza el listado con aproximadamente un 33% de las solicitudes de patentes europeas presentadas.
Este liderazgo obedece a la concentración de centros de investigación y a la presencia de grandes empresas tecnológicas, así como la creación de unas políticas públicas orientadas a fomentar la innovación y ofrecer una ventaja competitiva en el mercado. El dato pone de manifiesto que las empresas catalanas muestran gran interés en proteger sus invenciones y que siempre han tenido una posición más destacada en la innovación, formando un tejido empresarial muy dinámico.
Este mes de enero se publicó en El Periódico una noticia que me llamó la atención. Su título era «Un arrecife artificial de BCN, entre los 100 inventos del siglo». El invento consiste en la construcción de una estructura funcional destinada a la regeneración de la fauna y flora marina de la empresa Underwater Gardens International, con sede ubicada en Barcelona. Es el resultado de una inquietud por la degradación del medio marino.
Por otra parte, la colección de luces Array de la empresa Vibia, de Gavà, también ha sido incluida en el listado, por unos elementos de iluminación que exploran cómo la luz interactúa en un hilo delgado para crear formas espaciales y escultóricas.
Estas dos empresas forman parte de los inventos más significativos del siglo, según la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual, junto con inventos de empresas muy reconocidas como un set de Lego, un reloj de Apple, la PlayStation de Sony o el KitKat de Nestlé. Lo sorprendente de todo esto es que en esta lista sólo hay dos empresas españolas, y resulta que ambas son catalanas.
Este hecho pone en el mapa a Catalunya como territorio capaz de generar ideas y soluciones innovadoras que apuesta por la investigación, la creatividad y la protección de la propiedad industrial. Se demuestra que en nuestra casa cuando se pone en valor la capacidad innovadora y la investigación aplicada puede tener un impacto real y un gran prestigio internacional.
Continuemos así, éste es el camino.
Penedès Econòmic – Enero 2026
